Pornografía virtual, peligro real

En la última década, el uso de las redes sociales ha colaborado para que tengamos una especie de confusión entre lo real y lo virtual. Hace un tiempo atrás leí unas noticias acerca de investigaciones que apuntaban a la relación entre  el uso de algunas redes sociales y el sentimiento de depresión, o insatisfacción con la propia vida. En las redes sociales, la realidad se presenta muchas veces de manera agradable, donde todos son felices, tienen la mejor familia, los mejores amigos, se divierten de las formas más entusiastas… y en algunos casos, si la foto no quedó tan bien, con la ayuda de un filtro la realidad puede quedar más presentable. Esta falsa perfección de la vida, de acuerdo con esos estudios, generaría en la mente del usuario que contempla  esas publicaciones una comparación en relación con su vida real no tan perfecta,  que podría llevarlo a un estado de insatisfacción con su propia vida.

Aparentemente, aún no sabemos enfrentarnos tan bien con estos dos universos, el real y el virtual. Hay quien es feliz con tener miles de amigos en Facebook, aunque pueda contar con los dedos de la mano cuántos amigos posee verdaderamente en su vida. Hay quien encuentra más placer en vivir una segunda vida en ambientes virtuales que en vivir su propia vida. Hay quien se sumerge en el mundo de la pornografía  online, sin darse cuenta que las consecuencias repercutirán más allá de la pantalla de la computadora.

A lo largo de los últimos  meses presentamos aquí diversas consecuencias del consumo de pornografía, ya sea para la vida familiar, para la salud mental, para la salud pública, para el desarrollo de la autoestima o para la difusión de la violencia. Todas esas consecuencias  son reales y afectan la vida de miles de personas  todos  los  días.

Este año, queremos romper el silencio contra la pornografía y lo que ella produce en la vida de las personas. Únase a nosotros en esta lucha contra este peligro real.

https://www.youtube.com/watch?v=CCtFw_xe-Cg

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