La Campaña 2013

Frente a nuestros ojos está un mundo en que cada vez más personas se involucran en los mecanismos de relaciones virtuales.

Según los datos de la primera investigación Kids Online Brasil, divulgada por el Comité Gestor de Internet de Brasil (CGI.br), cuyo objetivo fue analizar el comportamiento de los niños brasileños en Internet, número de ingresos a Internet por parte del público infanto juvenil cada día aumenta. Se entrevistaron 1.580 niños y adolescentes, entre los cuales, entre 9 y 11 años, el índice de ingreso a las redes sociales fue de un 42%. Entre los 11 a 16 años, el índice fue de 70%. De este último grupo, 23% ya hicieron nuevos contactos en línea, y 25% se encontraron con los amigos virtuales personalmente.

A pesar de que Facebook está permitido para niños mayores de 12 años, está lleno de perfiles infantiles. En búsqueda de juegos, informaciones sobre ídolos y conversaciones con amigos, cada vez más los niños navegan por la red social.

Según el especialista en inteligencia digital Gil Giardelli, los familiares, en especial los padres, deben estar atentos, porque Internet la hace cada usuario. “Ofrecemos nuestros datos a todo el mundo”.
Estar conectado a una red social ya es la segunda actividad infanto juvenil más común en la red después de hacer las tareas escolares, según la investigación del CGI. Ver videos en YouTube, jugar en línea y publicar fotos en Internet aparecen, respectivamente, en tercero, cuarto y quinto lugar.

Preocupados con los peligros aparentemente ocultos de este nuevo mundo virtual, que se descortina frente a los ojos de los niños y adolescentes, la campaña Rompiendo el Silencio 2013, llama la atención de padres y madres a la necesidad de ayudar a sus hijos a convivir, saludablemente, en este mundo virtual. La revista también te invita a ti, que eres hijo, a usar con sabiduría los medios virtuales de comunicación.
No podemos huir de los avances tecnológicos, sino que necesitamos utilizarlos de manera sabia para sacar provecho de todos los beneficios que ellos nos ofrecen.

Soñamos con familias estables, felices, hijos seguros, realizados, volando alto en busca de un mundo mejor. ¿Sería una utopía desear lo bueno a las personas que amamos?

Thomas Jefferson, famoso político norteamericano, cierta vez dijo: “Los momentos más felices de mi vida fueron aquellos, aunque pocos, en los que pude pasar en mi casa con mi familia”.

La campaña 2013, Traumas de la violencia

“El silencio es oro”, pero no siempre. Por ejemplo: ¿Está bien quedarse callado cuando:

  • Una de cada tres mujeres es agredida físicamente, forzada a mantener relaciones sexuales o sufre algún tipo de abuso?
  • Cada ocho minutos un menor es víctima de abuso?
  • Más de 150 millones de niñas y de 70 millones de niños en todo el mundo son víctimas de violencia doméstica?

La violencia es crimen. Ninguna víctima es capaz de olvidar eso, sin embargo, un ambiente acogedor, receptivo y sobre todo humano, puede ayudar a superar las consecuencias del mal trato. Usted puede hacer la diferencia abriendo camino a la superación. El primer paso es romper el silencio, buscar u ofrecer ayuda.

¡Rompa el silencio!

Es tiempo de unir fuerzas contra la violencia. Infelizmente, cada día somos bombardeados por noticias aterradoras: padres atacan a bebés hasta matarlos, y madres matan a sus recién nacidos. Delante de tanta barbaridad, nos indignamos y no conseguimos entender cómo un padre o una madre es capaz de cometer actos tan crueles. Toda y cualquier forma de violencia debe ser prohibida por el Estado, rechazada por la sociedad y combatida por la familia, principalmente si el agredido es un menor, incapaz de defenderse.

¿Qué podemos hacer?

La ética cristiana enseña la receta de la convivencia ideal: “Así que todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos, pues esto es la Ley y los Profetas” (Mateo 7:12). En muchos países, las leyes están pensadas para proteger a mujeres, niños y ancianos de agresores y negligencias.

Las autoridades trabajan para minimizar esos males, y las ONG actúan en programas de protección. Hace ocho años la Iglesia Adventista del Séptimo Día desarrolla la campaña Rompiendo el Silencio para prevenir, educar y combatir todas las formas de violencia doméstica.

Es el momento de unir fuerzas y presentar una posición firme. Existen diferentes organismos públicos dónde encontrar seguridad y apoyo para superar los traumas. Si usted conoce a alguien que está siendo abusado, y tiene miedo o vergüenza de ir hasta la policía, ofrezca su compañía.

¡Participe!

Entusiasme a su iglesia, comunidad o escuela/colegio durante todo el año para participar de las fechas específicas donde se lucha contra la violencia, tales como la campaña Rompiendo el Silencio de este año, que será el 24 de agosto. Haga clic aquí para bajar los materiales de promoción de la campaña.

Su acto podrá salvar una vida. Si un amigo o vecino está sufriendo algún tipo de abuso, y no tiene fuerzas para actuar y buscar ayuda en usted, extienda la mano, oriéntelo a buscar profesionales que puedan ayudarlo.

Un buen ejemplo

La Biblia relata el ejemplo del buen samaritano. Él fue el único que extendió su mano a un hombre que fue asaltado, abandonado, herido y dejado en la orilla del camino.

El samaritano rompió las barreras sociales, acercándose a él, trayendo alivio a su dolor. Lo llevó a un lugar seguro y le proporcionó lo necesario para su completa recuperación. Inspirados por el ejemplo enseñado por Cristo en la parábola del buen samaritano, seamos activos promotores del amor y del respeto del ambiente familiar, de la iglesia y de la comunidad. Combatamos la violencia.